lunes, 17 de junio de 2013

Imagine

El aeropuerto es uno de esos lugares que visito bastantes veces al año, ya sea para ir a Madrid a estudiar o para volver a casa. Lo sé, no es nada extraordinario, esto lo hace muchísima más gente y no alardean de ello. Sin embargo, quiero hablar de ese momento en el que voy al aeropuerto. Normalmente suelo ir acompañado por la familia; pero, salvo que haya vuelo a casa después de muchísimo tiempo y tenga un montón de anécdotas que contar, prefiero estar callado, mirando el paisaje por la ventanilla del coche. Podría ser desgana y/o melancolía, pero los tiros no van por ahí. 

La razón de mi silencio es la siguiente. Me encanta meterme en mi mundo e imaginarme las cosas que van a pasar cuando llegue a mi destino, lo que viviré y sentiré durante toda mi estancia. Me gusta ilusionarme pensando cómo será mi vida, aunque también hay momentos en los que es mejor dejar la fantasía de lado y centrarse en la realidad. Fuera como fuese, es una pequeña manía que tengo y que aún no voy a abandonar. Esta es mi manera de que estoy ilusionado con lo que estoy haciendo con mi vida, por mucho que pueda parecer lo contrario.

Este es mi pequeño vicio, lo tenía desde pequeño y dudo que lo vaya a dejar escapar algún día.

2 comentarios:

  1. ¡Bienvenido de nuevo, Jorge! Seguiré tus pasos por aquí como en los viejos tiempos en otros blogs.

    Respecto a esta entrada, decirte que imaginar es lo más bonito que podemos hacer, se nos abre todo un mundo de posibilidades (tanto buenas como malas)cuando imaginamos. Espero que las tuyas sean en la mayoría buenas, y que sigas disfrutando de tu mundo interior.

    Un beso :)

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola Blanca! Ya ves, he decido volver a las andadas. Vuelvo con fuerzas, pero veremos cómo llego a septiembre.

    Siempre tengo una dosis de imaginación, aunque hay veces que me puedo quedar bloqueado. En general, abre más puertas que cerrarlas.

    ResponderEliminar

Do I have everybody's attention now?